Reapertura de actividades no ha mejorado la salud mental de los mexicanos

Empeora salud mental de los mexicanosEmpeora salud mental de los mexicanos

Ni con la recuperación económica ni con la nueva normalidad post-COVID ha mejorado la salud mental de los mexicanos.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó los indicadores de Bienestar Autorreportado (BIARE) correspondientes a julio del 2021. Este estudio es parte de la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO) y  analiza, entre otras cosas, la satisfacción con la vida y el balance anímico de los ciudadanos mexicanos en 32 zonas urbanas del país.

Los cambios en el balance anímico de los encuestados por Inegi sugieren que la salud mental de la población urbana sigue deteriorándose a medida que se extiende la crisis sanitaria. Esto significaría que ni la recuperación económica post-COVID ni la implementación de la “nueva normalidad” han logrado mejorar el estado de ánimo de estos mexicanos.

Para calificar el balance anímico, Inegi usa una escala de -10 a +10. -10 representa el extremo anímico más negativo en las respuestas de los ciudadanos para cada componente (máxima depresión, ninguna disposición, aburrimiento extremo, pésimo humor, etcétera), mientras que +10 representa el extremo anímico más positivo en las respuestas de los ciudadanos (máxima felicidad, total disposición, enfoque completo, excelente humor, etcétera).

Según las cifras de Inegi, el balance anímico general (donde se integran todos los componentes) se tuvo una calificación promedio de 6.1 puntos en esa escala de -10 a +10. Es la misma calificación que se obtuvo en la BIARE de enero del 2021, lo que sugiere un estancamiento en la salud mental de los ciudadanos mexicanos en lo que va del año. En enero del 2020, previo a la pandemia de COVID-19, este indicador tenía un puntaje de 6.5.

También se puede notar un estancamiento en la vitalidad de los mexicanos en zonas urbanas, pues en la escala “Con vitalidad vs sin vitalidad” se mantuvo una calificación de 5.3 puntos, igual que en enero pasado.

Además, en algunos de los componentes del balance anímico general, se muestra una caída en las calificaciones con respecto a inicios de este año. Por ejemplo, en la vertical “Buen humor vs mal humor”, el promedio bajó de 6.4 a 6.3 entre enero y julio. En el componente “Tranquilo vs preocupado o estresado”, la calificación pasó de 5.7 a 5.6 en ese mismo periodo.

Sin embargo, también se notaron algunas mejoras en la salud mental de los mexicanos en zonas urbanas dentro de verticales concretas. Específicamente, el aburrimiento y la depresión parecen haberse reducido con respecto a enero pasado, potencialmente a raíz de la reapertura de negocios y la relajación de medidas sanitarias en sus localidades.

Balance anímico de los mexicanos en zonas urbanas
Inegi

Mejoras modestas en la satisfacción

Otro elemento que llama la atención de esta publicación fuera del deterioro en la salud mental es que los mexicanos califican su satisfacción con la vida en general con un promedio de 8.2 puntos en una escala de 0 al 10 (donde cero representa ninguna satisfacción y 10 representa total satisfacción). Esta cifra se encuentra una décima de punto por debajo de la media reportada por Inegi en julio de 2019.

Sin embargo, es idéntica a la que se registró en enero del 2020 y enero del 2021, lo que sugiere que ni la crisis sanitaria en general ni la actual tercera ola de casos COVID-19 han afectado la satisfacción de los ciudadanos mexicanos en zonas urbanas.

No solo eso, sino que en varios indicadores se ve una mejora en la satisfacción de los mexicanos con respecto a cómo se sentían en esos mismos temas en 2019. La situación de vivienda, empleo, salud, logros en la vida, perspectivas a futuro, nivel de vida, vecindario, tiempo libre y seguridad ciudadana, así como su visión sobre el estado del país, han presentado mejoras notables desde julio de 2019 o enero de 2021, a pesar de la crisis sanitaria

Satisfacción de los mexicanos en zonas urbanas
Inegi

Sin embargo, es importante mencionar que esta satisfacción con la vida si tiene diferencias importantes tanto en las verticales de género como en edad. En general, los hombres reportan estar más satisfechos con la situación actual que las mujeres en prácticamente todas las etapas de la vida.

Asimismo, en promedio las personas de 18 a 29 años tienen un nivel de satisfacción más alto que las personas de mayor edad. De hecho, entre más grandes son los ciudadanos, la tendencia es a reportar un nivel más bajo de satisfacción.

Satisfacción de los mexicanos en zonas urbanas, por género y grupo de edad
Inegi

Salud mental y pandemia

Desde el inicio de la crisis sanitaria, varias instituciones a escala nacional e internacional habían advertido de los efectos que la COVID-19 y su confinamiento podrían traer a la salud mental de los ciudadanos.

Por ejemplo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), desde los primeros meses de la pandemia, empezó a crear recursos advirtiendo que adultos mayores, niños y profesionales médicos podrían ser más propensos a episodios de estrés, aislamiento o depresión debido a factores como la dificultad de comunicación remota, incapacidad para entender la situación o la estigmatización social, respectivamente.

También se han dado a conocer estadísticas concretas sobre el impacto de la COVID-19 en la salud mental. De acuerdo con la Asociación Nacional de Farmacias de México (Anafarmex), el consumo de ansiolíticos y antidepresivos prácticamente se duplicó en el país, pues para febrero pasado representaban ya el 30% del consumo total nacional de fármacos. Previo a la crisis sanitaria, su proporción era de aproximadamente 15%.

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