Santa Fe Klan y Maya Nazor: ¿cómo fue el romance de la pareja que ahora espera un hijo?

MÉXICO.- Él fue quien dio el primer paso, pero sin éxito. Ella durante mucho tiempo leyó sus mensajes, pero no le respondía. Un día coincidieron en la Ciudad de México y la chispa surgió. O al menos así lo ha contado la pareja.

En agosto pasado, tras unas semanas de verse, el rapero Santa Fe Klan tomó el Teatro Juárez de la capital guanajuatense y adornó sus escalinatas exteriores con globos, para pedirle formalmente que fuera su novia.

Maya Nazor, influencer de 22 años, aceptó. Y en pocas horas las cuentas de Instagram de ambos daban cuenta de la relación y sus seguidores les expresaron su felicidad y apoyo para el amor.

La primera foto fue de ambos en el mítico Callejón del Beso, dándose precisamente esa muestra de cariño no desde el tercer escalón donde se colocan los turistas, sino cada uno en los balcones que la leyenda marca pertenecieron a Carmen y Don Carlos, quienes no lograron terminar su relación en la época colonial.

Las parejas que asistan deben besarse para tener siete años de buena suerte y, si no lo hacen, entonces tendrán mal destino en el mismo periodo. Justo, ocho meses después de esa foto, el cantante y la influencer anunciaron que serán papás.

«Bienvenido al mundo mi niño, aquí te espero hijo pa’ cuidarte por siempre a ti y a tu mamá», escribió Santa Fe Clan. Apenas a inicio de marzo, Maya redactó que en otra vida también elegiría a su aún novio, pues hay quien pide ya se casen.

«Mi persona favorita, gracias mi amor por hacerme tan feliz, he tenido los mejores meses de mi vida a tu lado. Te amo, vamos por más meses juntos», escribió la morelense.

Polémica de la pareja

La relación no ha estado exenta de rumores. Días después de inaugurar su noviazgo, el youtuber Fofo Márquez dijo que había sostenido una relación con ella y hasta subió un video de ambos bailando. Fue él quien le llamó interesada y advirtió al rapero tuviera cuidado.

Maya aseguró que ese video era de años atrás. Y Santa Fe Klan optó por decir que él está feliz con su vida, sin tenerle envidia a nadie.

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